jueves, 9 de enero de 2020

No aplican restricciones




Creo que puedo decir tranquilamente que a todos nos gusta la idea de ganar premios. Y cuando participamos por uno, siempre está aquella frase de "aplican restricciones" en alguna parte. Ese par de palabras implica que hay una serie de condiciones a las que nos debemos ajustarnos.




Me viene a la mente un premio en especial: El día en que un amigo se ganó un carro en una promoción de Taco Bell y un periódico universitario. La primera ronda del concurso trataba de lograr la mayor cantidad posible de votos para una frase del tipo que ponen en las salsas. La frase era justamente "No aplican restricciones". Logró la suficiente cantidad de votos y en el sorteo final, salió favorecido con un carro nuevo de paquete. Siempre me acuerdo del momento en que me llamó justo después de ganar. Ni él ni yo nos la creíamos.




En aquel concurso, también existía esa cláusula: *Aplican restricciones. Existía un margen de excepción para las reglas. Posiblemente del estilo "no pueden participar colaboradores o familiares de colaboradores" de alguno de los organizadores del concurso.




Con Dios, tal y como estableció mi amigo Oscar, no aplican restricciones. No hay una letra pequeña precedida de un asterisco.




Muchos hoy en día buscan ese asterisco en alguna parte para facilitar su vida o justificarse basado en algún factor externo.




Uno de los ejemplos más claros es Éxodo 20:12 "Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.", a lo cual he escuchado todo tipo de excepciones en años recientes: "Mi papá nunca estuvo para mí", "Mi papá no fue una persona que merezca ser honrada", entre varios otros. Dios da una promesa a quien honre a su padre y madre sin importar quién o cómo hayan sido, no hay letra pequeña en esto.




Otro ejemplo muy de nuestra época es el matrimonio, las estadísticas dicen que en Costa Rica, para el año 2016, 45 de cada 100 matrimonios terminaba en divorcio. Las razones son bastante repetitivas: "ya no lo/la amaba", íntima, infidelidad (que quieren justificar con las dos anteriores), la situación económica, entre otras. Jesús fue muy claro en que "lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre". Incluso autorizó el divorcio si y sólo si hubiera transgresión de la pareja primero, pero también aclaró que ese tipo de licencias se hicieron "por vuestra dureza de corazón". No hay espacio para letra pequeña por aquí.




Finalmente, recordamos La Regla de Oro en Mateo 5. Aquel concepto tan común en los lugares de trabajo de "la milla extra" sale de este pasaje bíblico: Los soldados romanos al volver de la guerra, tenían la potestad de exigir que se les cargase la mochila por una milla, lo cual particularmente para los judíos representaba tremenda humillación. Jesús, con autoridad de palabra, dijo: "a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.". Hoy en día, nos cuesta tanto hacer el bien a los demás, ¡y mucho más a aquellos que no nos agradan!. El Señor dijo: "Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos." (v44-45a). No aplican restricciones tampoco.




¡Bendiciones y espero que lo leído aquí le sea edificante!





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