martes, 26 de mayo de 2020

No os conforméis a este siglo

Hola, espero que este texto le encuentre súper bien y que sea de mucha bendición para quienes lo lean.

¿Sabe? Alrededor del año 57-58 d.C., el apóstol Pablo escribió (bueno, el autor material fue Tercio, pero entenderemos que la inspiración de Dios para Pablo fue lo que quedó plasmado) la carta a los cristianos en Roma, lo que hoy en día conocemos como el libro de Romanos en el Nuevo Testamento. 

Hablamos de Roma la grande, de aquella ciudad joya de la corona del que fue el imperio más grande y glorioso de su tiempo. En esta ciudad, no es difícil de imaginar la convergencia de multitud de culturas, ritos paganos y creencias que se separan como el agua del aceite del cristianismo.

Pablo, por distintas razones, no lograba visitar esta iglesia formada posiblemente por personas que se convirtieron durante los eventos de Pentecostés. Una de esas razones, por ejemplo, fue que hubo cierta contribución que hubo para la iglesia en Jerusalén y se le encargó ir allá en lugar de a Roma, como él habría deseado.

¿Cómo ver por esta iglesia entonces? Esta carta. Es un libro impresionante, en el sentido de que a lo largo de los primeros 15 capítulos, básicamente nos es descrita la doctrina de la iglesia de Cristo. El quiénes somos, el cómo debemos ser, cómo hemos de comportarnos entre nosotros y hacia las autoridades gubernamentales... no dejó ir detalle.




Entre todos los temas que toca, y cayendo en nuestra realidad, el versículo dos del capítulo doce dice: "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.". En este pasaje, Pablo cuando habla de conformarnos, usa la palabra griega συσχηματίζω (que se pronunciaría algo así como susquematizó) y que significa "amoldarse a" o "tomar la forma de", y la palabra αἰῶνι (esta se diría aión) refiriéndose a "este siglo" o "esta realidad", refiriéndose claramente a la sociedad de entonces.

El mensaje es: No se parezcan a esta sociedad actual. En todo momento renueven su entendimiento (mediante la Palabra de Dios, por supuesto) de modo que podamos comprender cuál es la voluntad de Dios (les sugiero leer también este post que hice al respecto). 

Pero, ¿qué significa esto hoy? 

Significa que hoy hay mil movimientos sociales, mil ideologías y mil creencias que nos invitan a desviarnos de esa voluntad de Dios, y a pesar de que exigen, presionan, manipulan, señalan e -irónicamente- satanizan el Evangelio y a quienes creemos en él, no hemos de ceder ni un milímetro por complacer esos deseos que se alejan de lo expresado por Dios en las Escrituras. 

Podemos incluso descubrir la revelación divina a través de este pasaje, pues ha sido una tendencia histórica de la iglesia el amoldarse a ciertos movimientos con tal de ganar aceptación (ingenuamente creemos que con eso podremos alcanzar a más, cuando por el contrario cambiamos oro por espejitos) u otro tipo de estímulo que nada tiene que ver con la Gran Comisión, ni mucho menos.

Pablo, hace sus 1962 años, dejó dicho para usted hoy en día (parafraseándolo un poco): No se quiera parecer a los movimientos relativistas, no quiera ser como los movimientos marxistas, no tome la forma de los movimientos de "derechos humanos", no ajuste su creer al feminismo. Más bien esté conectado a la Biblia para que en todo momento discierna (o en palabras de Pablo, δοκιμάζω "dokimazo") cuál es la voluntad de Dios: buena, agradable y perfecta.

¡Bendiciones!